Puntos clave a tener en cuenta sobre el talento no utilizado:
- El talento no utlizado es un desperdicio de alto coste para las empresas que ninguna puede permitirse el lujo de ignorar. Evitar este desperdicio es una responsabilidad compartida por todas las áreas de la empresa, pero principalmente por la dirección y por recursos humanos,
- Para mantenerse competitivas, las organizaciones deben desarrollar a sus empleados y fomentar una cultura de aprendizaje, crecimiento y meritocracia,
- La formación de los empleados debe ser vista como una inversión y no como un coste.
Un poco de explicación previa…
En el contexto del Lean Six Sigma, se identifican tres limitantes principales de la productividad: Muri (sobrecarga), Mura (variabilidad) y Muda (desperdicios), inspirados en los principios japoneses y derivados de Toyota.

En el ámbito empresarial, la eficiencia es clave. Cada recurso debe ser aprovechado al máximo para garantizar el éxito y la competitividad. Por ello, se desea destacar la importancia de uno de los desperdicios (el número de desperdicios depende de la fuente consultada, en mi caso como aprendí con el LSS Institute prefiero quedarme con 10): el talento no utilizado o sin acción.

¿Por qué es tan importante abordar este desperdicio?
El talento de las personas es uno de los recursos más valiosos de cualquier organización.
Imagina una empresa donde los empleados tienen habilidades y conocimientos valiosos, pero no se les da la oportunidad de utilizarlos plenamente, o donde estos desean aprender sobre las nuevas tecnologías, pero la empresa prefiere no formarlos (la mayoría de las veces por miedo a formarlos y que se vayan y otras por pensar que la formación es un coste y no una inversión, con un retorno). Esto no solo limita el crecimiento individual de los trabajadores, sino que también tiene un impacto directo en la productividad y la innovación de la empresa en su conjunto.
Desperdiciar ese talento significa perder oportunidades de mejora, innovación y crecimiento.
¿Cómo puede una empresa abordar este desperdicio?
La clave está en la formación y el desarrollo continuo de los empleados. En un mundo cada vez más impulsado por la tecnología y la inteligencia artificial, la inversión en formación y desarrollo de habilidades se vuelven aún más críticos. Las empresas deben aprovechar el potencial de sus empleados para adaptarse y aprovechar las nuevas tecnologías, o de lo contrario, quedarán rezagadas en un mercado en constante evolución.
Aquí, el departamento de Recursos Humanos desempeña un papel crucial al conocer a al personal y sus capacidades, asegurándose de que se identifiquen y desarrollen adecuadamente las habilidades de cada individuo.
Los managers también tienen la responsabilidad de (re)conocer y aprovechar el talento de sus equipos. Deben crear un entorno de trabajo que fomente la colaboración, la innovación y el desarrollo profesional, permitiendo que los empleados contribuyan al crecimiento de la empresa y dejando un legado valioso incluso después de su partida.
¿Y tu empresa qué hace? ¿Existe talento sin acción?